Cómo actuar cuando un paciente viene con información de internet

«Doctor, he leído en internet que…». Seguro que todos los días escuchas esta frase en la consulta. Con suerte, lo que tu paciente ha leído es cierto y no tendrás más que confirmarlo. Pero, otras veces, lo que sigue a ese temido comienzo de frase es información errónea que tendrás que desmontar. En este artículo te explicamos cómo.

 

Internet: la nueva vecina

Que las personas indagan sobre síntomas y tratamientos no es nada nuevo. Antes, se fiaban de la vecina o el cuñado; ahora, buscan en Google (además de preguntar a la vecina). El 60,5 % de los españoles lo hacen y ese porcentaje tiende a crecer. Sin embargo, el 47,4 % de ellos apenas confía en lo que encuentra.

¿Por qué te contamos esto? Porque el primer paso para resolver la situación ante un paciente mal informado es aceptar que internet está ahí y es un recurso potencial que podemos usar a nuestro favor.

 

3 consejos para tratar con el paciente que busca en internet

Cuando un paciente ha leído, por ejemplo, sobre las maravillas de la dieta alcalina, los tres consejos que te contamos a continuación pueden ayudarte

 

1. Crea un clima de empatía

Si quieres que el paciente esté abierto a cambiar de opinión, debes «preparar» el ambiente. Para ello, sigue estas pautas:

  • Refuerza lo positivo. Usa frases como: «Qué bien que te interesas por tu salud; eso es algo muy positivo que no todo el mundo hace».
  • Respeta. No desprecies las creencias erróneas del paciente ni refuerces lo negativo de buscar en internet, ya que solo conseguirás que se cierre. Comentarios como «¡Pero qué locura buscar en Google!» no ayudan.
  • Cuida la comunicación no verbal. ¡Nada de suspiros resignados ni ojos en blanco!

 

2. Explica y desmonta la información errónea

Una vez que el paciente está predispuesto, es momento de explicarle lo equivocado de su información: «Sin embargo, ya sabes que en internet se encuentra de todo. Eso que has leído sobre la dieta alcalina es una de las tantas informaciones incorrectas que circulan».

Apóyate en la ciencia para desmontar la información, pero usa un lenguaje comprensible: «Los estudios científicos han demostrado que es imposible que la dieta ponga la sangre y la orina alcalina». Si no tienes claro el tema por el que te pregunta, dile que lo estudiarás y cítalo otro día. Eso genera mucha confianza.

 

3. Redirige

Le hayas convencido o no, aprovecha para educar. Tu paciente busca en internet y no va a dejar de hacerlo porque tú se lo digas. Mucho más productivo que convencerle de que abandone esta práctica es enseñarle a diferenciar la información fiable. Somos conscientes del poco tiempo del que dispones en la consulta, así que tendrás que buscar formas rápidas de educar.

Puedes darle una lista preparada de antemano con las características de una web fiable. También puedes ofrecerle una serie de recursos en línea específicos en los que confíes. Por ejemplo, la Semergen (Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria) tiene una web para pacientes con guías y artículos de salud donde, además, se responde a las preguntas de los pacientes.

No temas al paciente (mal)informado. Con un poco de práctica, estas situaciones serán pan comido.

 

 

Referencias

  1. Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información. Los pacientes y la e-Sanidad. Estudio sobre opiniones y expectativas de los ciudadanos sobre el uso y la aplicación de las TI en el ámbito sanitario. Madrid: ONTSI; 2016.
  2. Marín-Torres V, et al. Internet como fuente de información sobre salud en pacientes de atención primaria y su influencia en la relación médico-paciente. Aten Primaria. 2013;45(1):46-53.
PLM.198.02.2016 - Última actualización: 16/09/2019
Uso de cookies

 

Esta página Web utiliza Cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y analizar los hábitos de navegación del usuario. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración de cookies u obtener más información visitando nuestra Política de Cookies.