Guías para pacientes

Qué es la diabetes mellitus

La diabetes mellitus es un trastorno metabólico crónico que se manifiesta por unos niveles de glucosa en sangre por encima de los límites normales (hiperglucemia). Si la hiperglucemia persiste sin tratamiento, puede provocar complicaciones agudas o crónicas graves.

Por qué se produce la diabetes

Existen 2 tipos de diabetes: tipo 1 y tipo 2. La diabetes tipo 1 es típica de pacientes jóvenes y se debe a la falta de producción de insulina por el páncreas. En la diabetes tipo 2, los tejidos no responden a la acción de la insulina (resistencia a la insulina).

En condiciones normales, la glucosa procedente de los alimentos es utilizada por el organismo para obtener energía, gracias a su metabolismo en las células tisulares.

En la diabetes tipo 2, debido a que la insulina no puede actuar con normalidad, las células de los tejidos no pueden utilizar la glucosa que corre por la sangre, procedente de los alimentos. 

Debido a esto, la glucosa se acumula en la sangre, aumentando sus niveles y apareciendo la hiperglucemia. Cuando el nivel de glucosa en plasma supera los 180 mg/dl, la glucosa se elimina por la orina (glucosuria), pero no en cantidades suficientes como para regular los niveles en sangre.

La cantidad excesiva y prolongada de glucosa en la sangre daña los vasos sanguíneos, provocando lesiones en diferentes partes del organismo que pueden ser graves.

Cómo son los síntomas de la diabetes tipo 2

Los síntomas de la diabetes aparecen muy lentamente y es posible que algunos diabéticos no presenten ningún síntoma.

Los síntomas más típicos son orinar a menudo (poliuria), aumento del apetito (polifagia) y tener mucha sed (polidipsia). Además, puede aparecer cansancio y pérdida de peso (a pesar de comer más de lo habitual). Otros síntomas que pueden aparecer son visión borrosa (retinopatía), adormecimiento u hormigueo de manos y pies (neuropatía), infecciones cutáneas de repetición, úlceras en los pies de difícil curación, infecciones genitourinarias de repetición, impotencia en los hombres y problemas cardiovasculares.

Complicaciones a largo plazo pueden ser insuficiencia renal, enfermedad cardiaca coronaria y enfermedad vascular periférica.

Cómo se diagnostica la diabetes tipo 2

Para realizar el diagnóstico de diabetes su médico le realizará una historia clínica, una exploración física, análisis de sangre y de orina.

En la historia clínica preguntará sobre antecedentes en la familia de diabetes, hiperglucemia durante los embarazos y presencia de algunos de los síntomas expuestos anteriormente. 

Durante la exploración se le tomará la presión arterial, se auscultará y se verá el fondo de ojo.

En sangre se analizará el nivel de glucemia en ayunas, la hemoglobina A1C (HbA1c) y los niveles de lípidos y otras sustancias. Quizás le hagan además una extracción de sangre después de tomar agua con azúcar (test de tolerancia oral a la glucosa). También se realizará un examen de una muestra de orina, para buscar glucosuria o datos de mala función renal.

En individuos mayores de 45 años se debería controlar de forma habitual la existencia de hiperglucemia. Si esta es normal, los análisis deben repetirse al menos cada 3 años.

Tratamiento de la diabetes tipo 2

El objetivo del tratamiento es mantener los niveles de glucosa en sangre dentro de unas cifras que se consideran normales: glucemia en ayunas menor de 110 mg/dl y HbA1c menor o igual a 6,5.

El tratamiento de la diabetes se basa en la dieta alimenticia, el ejercicio físico, el autocontrol analítico de la glucemia en el domicilio, el tratamiento farmacológico y la educación e información sobre diabetes del paciente y sus cuidadores.

Para muchos pacientes será suficiente llevar una dieta correcta y realizar ejercicio para poder controlar su glucemia.

La dieta del paciente diabético debe cumplir una serie de características:

  • Evite los azúcares que se absorben rápidamente en el intestino. Estos son: todo tipo de azúcar, miel, mermeladas, refrescos, gelatinas, caramelos, chocolate, frutas en conserva, cerveza, vino dulce, tartas, pasteles, dulces. Aunque no están prohibidos, no se deben tomar grandes cantidades de fruta fresca, zumos naturales sin azúcar o compotas sin azúcar en una sola comida ya que contienen azúcares naturales.
  • Son muy aconsejables los alimentos ricos en fibra (pan integral, fruta natural con piel, verduras frescas, verdura cocida, habas secas, etc.), ya que disminuyen la absorción de los hidratos de carbono.
  • Es recomendable el consumo diario de 1 g/kg de peso de proteínas: carnes, pescados, huevos, queso, leche.
  • Con el objetivo de prevenir un aumento del colesterol en sangre se debe moderar el consumo de grasas animales o saturadas. 
  • Se aconseja repartir la dieta total diaria en al menos 4 o 5 comidas diarias (desayuno, pequeño almuerzo a media mañana, comida, merienda, cena y un pequeño suplemento antes de acostarse). Esto ayudará a mantener los niveles de glucemia dentro de los límites aconsejados a lo largo del día. Procure realizar las comidas siempre a la misma hora.
  • Consuma alcohol con moderación. Evite las bebidas alcohólicas de alto grado, así como las de alto contenido en azúcar (cerveza, vino dulce, sidra dulce o licores). Puede tomar con moderación bebidas de bajo grado de alcohol y con bajo contenido de azúcar (whisky, vinos y jerez secos y sidra natural), en las comidas y solo hasta 30-40 g.
  • Utilice los edulcorantes artificiales que le indique su médico. No todos están indicados para la diabetes.
  • Para controlar el peso corporal (algo muy importante) puede utilizar dietas de entre 1.250 y 1.750 kilocalorías. Su médico le recomendará cuál es la dieta adecuada que debe seguir.

El ejercicio físico es importante, ya que le ayudará a perder peso, incrementa la eficacia de la insulina reduciendo los niveles de glucosa y además sirve para prevenir y tratar la enfermedad cardiovascular. Consulte a su médico cuál es el tipo de ejercicio recomendable para usted.

Cuando no se consigue el control de la glucemia solo con dieta y ejercicio, es necesario emplear tratamiento farmacológico con comprimidos (antidiabéticos orales) o en algunos casos también insulina inyectada. Existen muchos tipos diferentes de antidiabéticos orales. Su médico le prescribirá el que considere más adecuado para usted, ya que no todos los tratamientos son igual de eficaces para todos los diabéticos.

CONSEJOS RESUMIDOS PARA EL PACIENTE DIABÉTICO

  • Mantenga sus niveles de glucemia lo más cerca posible de lo normal.
  • Haga ejercicio regularmente.
  • Mantenga su peso corporal dentro de la normalidad.
  • Siga la dieta recomendada por su médico.
  • Consuma alimentos saludables: frutas, verduras, proteínas de alta calidad. Evite los alimentos con alto contenido de azúcar y grasas.
  • Si toma bebidas alcohólicas, consuma el mínimo, de baja graduación y con bajo contenido en azúcar.
  • Deje de fumar.
  • Extreme el cuidado de sus pies. Visite al podólogo al menos 2 veces al año. 
  • Hágase una revisión anual de los ojos.
  • Visite al dentista al menos 2 veces al año.
  • Siga siempre los consejos de su médico y cumpla estrictamente su dieta y su tratamiento farmacológico. Consulte a su médico todas las dudas que tenga sobre su enfermedad o su tratamiento.

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PLM.198.02.2016 - Última actualización: 02/08/2018
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